AGUA FRESCA: FUENTE DE FELICIDAD

Masuru Emoto, científico japonés, demostró como el efecto de determinados sonidos, palabras, pensamientos y sentimientos alteran la estructura molecular del agua.
Técnicas: Expone al agua a distintos agentes congelantes, y luego fotografía los cristales que se forman.
Estas son las moléculas de agua...
En el nacimiento: Un encaje en forma de flor, pura belleza.

En río sucio: una monstruosidad. 
Al sonido de la música de Sebastián Bach, cambia algo su color, pero no la prestancia.

Al sonido de la música de Beethoven, vuelve casi a la normalidad. 
Al sonido de la música de Rock Heavy Metal.

Al sonido de “Muchas Gracias” vuelve 
a su color normal, cambia un poco la forma conservando su pureza.
Con amor y admiración: recobra su pureza.

Cristales de agua con flores, remarcan la belleza de estas.
No dejes que nadie olvide que nosotros, los seres humanos, estamos compuestos en un 70% de agua!
Si un simple “muchas gracias” cambia una molécula de agua, imaginen lo que pueden hacer las palabras de amor, valentía y amistad, recorriendo nuestro cuerpo cargado de agua.
¡Si ocurre fuera de nuestro cuerpo, ocurrirá dentro de él también, cada vez que obremos con amor!
Al revés también ocurrirá, con palabras o sentimientos de odio, envidia, venganza, etc. Es con eso que la gente puede enfermar... agua cargada de mala energía y destructiva. ¡Muchas dolencias comienzan a partir de nosotros mismos!
Todo lo malo acabaría si nosotros lo hiciéramos posible!
Si el agua sucia hace mal a la salud, los pensamientos y palabras ruínes también lo hacen!
Elige tú...
¿Cuál es la molécula que quieres dentro de tu cuerpo?



