QUISIERA PODER VOLAR...

ESTRÉS, en medicina, proceso físico, químico o emocional productor de una tensión que puede llevar a la enfermedad física. Una eminente autoridad en estrés, el médico canadiense Hans Seyle, identificó tres etapas en la respuesta del estrés. Primera etapa: Alarma, el cuerpo reconoce el estrés y se prepara para la acción, ya sea de agresión o de fuga.
Las glándulas endocrinas liberan hormonas que aumentan los latidos del corazón y el ritmo respiratorio, elevan el nivel de azúcar en la sangre, incrementan la transpiración, dilatan las pupilas y hacen más lenta la digestión. Segunda etapa: Resistencia, el cuerpo repara cualquier daño causado por la reacción de alarma. Sin embargo, si el estrés continúa, el cuerpo permanece alerta y no puede reparar los daños. Si continúa la resistencia se inicia la tercera etapa: Agotamiento, cuya consecuencia puede ser una alteración producida por el estrés. La exposición prolongada al estrés agota las reservas de energía del cuerpo y puede llevar en situaciones muy extremas incluso a la muerte.
TRASTORNOS DE LA AFECTIVIDAD
Son aquellos trastornos en los que el síntoma predominante es una alteración del estado de ánimo. El más típico, la depresión, se caracteriza por la tristeza, el sentimiento de culpa, la desesperanza y la sensación de inutilidad personal. Su opuesta, la manía, se caracteriza por un ánimo exaltado, expansivo, megalomaníaco y también cambiante e irritable, que se alterna casi siempre con el estado depresivo.
¿Por que?
El cuerpo trabaja mucho, no le puedo decir... PARÁ!
Hay que enfrentar los problemas, los gastos, la enfermedad... cuando la enfermedad es de los otros siempre hay que apechugar, seguir para adelante, la luchas sin aflojar, no puedo darme ese lujo. Pero ojo... y el yo interno que dirá?
Los trabajos exigentes, los compañeros, dan igual... porque no son la mayoría, algunos valen más.
El tiempo sigue, corre, no lo puedo detener, corro... el cuerpo me sigue atrás... o el cuerpo va adelante?
La mente quiere escapar, no lo entiendo, yo no aflojo, pero mi cuerpo hace: Crack! Ahí... todo se me cae, ya no quiero pensar más. Escapar es lo que quiero, aunque sea por un ratito, escapar de la realidad...
Algunos no lo entienden, como no lo han entendido ya en otra oportunidad, otras veces me ha pasado... pero soy fuerte y la tengo que luchar, la lucha es mi vida...
Mi ángel guardián: Mi papá. Dame fuerzas, yo te pido. Las navidades están por llegar, levántame del camino, papi,ayúdame a andar y el que quiera esté conmigo, el que no ahí quedará. Mi cuerpo ya no es tan fuerte, ya no puedo seguir... mirando atrás.
